En resumen: La clave es retener la arena, limpiar con productos neutros, cuidar las juntas y programar lavados profundos según el tránsito.

Rutina diaria
- Barrer o aspirar las zonas de paso.
- Trapear con limpiador neutro diluido.
- Secar derrames de inmediato.
Protección
- Tapetes dentro y fuera de las entradas.
- Fieltros en patas de sillas, mesas y sofás.
- Protectores al mover muebles o durante obras.
Juntas
Las juntas se ensucian antes que la piedra y, si se abren, dejan pasar agua. Revisarlas y repararlas a tiempo evita piezas sueltas y manchas de humedad.
Lavado profundo y pulido
Un lavado profundo periódico retira la suciedad acumulada en poros y juntas. Cuando el brillo se pierde por desgaste, el pulido devuelve el acabado. La frecuencia depende del uso: una casa tranquila puede pasar años sin pulir; un local con mucho tránsito necesita un plan.
Exteriores
En terrazas y escaleras exteriores, la lluvia, el sol y la tierra exigen más limpieza. Conviene un acabado que no resbale y revisar la evacuación del agua.
¿Tienes un caso parecido? Envíanos fotos por WhatsApp o mira nuestro servicio: Ver lavado y mantenimiento.